¡Hay que saber perder!
Hay cientos de miles de criaturitas que cuando pierden montan en arrebato y van en contra hasta de sus propios intereses, solo les importan el yo, el mi, la mía o el mío. Veamos aquí una reacción típica ante una derrota.
Algo que se nos debería de enseñar desde que somos niños es a saber perder y quizás fuese mas importante que entendiéramos el por qué perdemos. Pocos humanos quedan a los que no les gusten ganar y hasta ganarle a su propia sombra. Yo me acuerdo cuando en mi juventud bailábamos o jugábamos al baile o juego de la silla en la que había una silla menos que personas y cuando la música paraba, a alguien le tocaba perder y así hasta que queda un ganador y varios perdedores. ¿No os recuerda este juego a algo que hacemos los ciudadanos cada cuatro años? Me explico, el pueblo es la orquesta que manda parar a la música y los aspirantes a alcalde, concejales y a sillones repartidos por los rincones son los que juegan al baile de la silla y uno a uno van perdiendo hasta que queda el ganador. La única diferencia que veo es que de una manera juegas con la suerte y de la otra manera juegas con la decisión popular y en ambas nos escuece y nos cuesta trabajo entender por eso es importante que sepamos pronto en la vida lo que significa “PERDER
Si no sabes perder ante la vida jamás te atreverás a ser competitivo/a por el miedo a perder. Imaginemos que una persona funda un negocio, es la típica persona que se enfada cuando pierde y que ha destruido multitud de mandos de la videoconsola por perder una partida. Imaginemos que en su negocio los números empiezan a ir mal por culpa suya. ¿Como va a salir esa persona del problema si no sabe perder? Para salir habría que admitir la culpa y buscar otro camino más productivo, arriesgándonos a perder otra vez y tener que buscar otro y otro y otro…. camino. La gente que no sabe perder echa la culpa a los demás con la malicia de hundir, comercialmente, deportivamente, o políticamente. Todo lo que crea que es culpa de su ceguera…
Seguro que muchos habéis visto a alguien que le ocurre esto, no será ni la primera/o ni la última que se va a la bancarrota porque sus principales directivos… “no saben perder”.
A continuación te explico unos cuantos motivos del porque hay que saber perder. ¿Servirá el símil?
Cuando a un niño se le cría en un lugar dónde todos lo cuidan, velan por él… Comienza a creer que todo es fantástico, maravilloso, le hacen regalos, lo tratan genial, ¡pero alerta! Está jugando a un juego dónde pierde, ya no se siente bien, ya no es tan fantástico todo.
¿Que ha pasado?
Pues que desde pequeños NO nos enseñan bien a afrontar la derrota y digerirla, principalmente porque nuestros padres nunca la afrontan y echan la culpa antes de admitir el error y no solo nuestros padres, seguro que tú también lo haces…
Esta vida no es de rositas, aunque tu vivas bien debes saber que en cualquier momento te puede surgir una enfermedad y no por eso tu vida debe arruinarse, debes ir con los pies y la cara de frente, sabiendo que estás en un mundo imperfecto dónde cualquier día te pueden dar una buena bofetada.
A esto se le llama madurar, que es fundamental para estar al frente de una empresa, o de la política etc. las cosas cuestan, si quieres conseguir algo tendrás que poner mucho esfuerzo y empeño de tu parte. En esta vida todo es posible, pero poniendo de tu parte. Hay que saber perder y en cuanto te des cuenta que la vida no es de rositas y lo afrontes es cuando sabrás perder, la culpa no es de nadie sino tuya.
La muerte está ahí, hay que trabajar, labrarse un futuro, independizarse, una posible enfermedad está ahí, la persona que está a tu lado puede morir de un día para otro sin la posibilidad de despedirse, en el tercer mundo hay gente que muere de hambre, es hipocresía actuar como si todo fuera perfecto porque no lo es. Como si tú fuera perfecta/o porque no lo eres, todo nos necesitamos por muy preparada/o que tú te creas que estas,… es el primer síntoma de que no estas.
No hace falta que lo pienses cada día y mucho menos que te amargues la existencia, pero no des la espalda a la verdadera, razona, el camino es y debe ser común, afronta los problemas y ayuda a que los demás puedan desarrollar su trabajo lo mejor posible, sabiendo que la vida es real y no un cuento de hadas.
Antes que ganar hay que perder unas cuantas veces.
Esto sirve para todo, para los futbolistas, comerciantes, político/a es la vida misma. Cuando comienza tu vida laboral, en el sector que sea, es imposible que llegues al primer puesto sin perder ni una sola vez, porque si lo hicieras serias la perfección personificada.
Cuando pierdes adquieres experiencia, si nunca pierdes no adquieres tanta experiencia. El perder es necesario para el colofón, toda la gente de éxito lo dice, miles de empresarios, políticos/as, actores, actrices, deportista.
No encontrarás ni una sola persona de éxito que te diga que vas a ganar todo a la primera.
Y así puedo daros miles y miles de ejemplos. Pero si no admite la derrota, lo mejor que hay es una retirada a tiempo.
Ser competente frente a la vida es estar concienciado que muchas veces vas a perder. Te sitúa en un nivel superior al resto de personas; estar preparado para perder significa poder independizarse, ser feliz, no sobresaltarte ni hacer una montaña cuando ocurren cosas naturales de la vida y en caso de que sean muy graves, te enseñará a afrontar mucho mejor los hechos que si vas por la vida pretendiendo que cada día sea perfecto, ante tu imperfección, y no ocurra nada…
Han pasado miles de años hasta que hemos llegado al nivel actual de tecnología y madurez con lo cual todo parece perfecto, pero sigue sin serlo y la vida nos enseña que aunque ya no tanto, continuaremos perdiendo, así que acepta de una vez y pierde con dignidad.
Si no sabes perder tiendes a ocultar tus errores, evitas enfrentarte a un posible fracaso y echas la culpa a los demás, con lo cual en el trabajo serás más incompetente, incapaz de tener iniciativa y perseguir tus sueños y reñirás ante los demás por cosas que al fin y al cabo son culpa tuya. ¿No es algo bastante estúpido?
Mi consejo es que siempre debe haber un 100% de humildad en ti, esto te hará saber perder y también lo hará el que mires de frente a la vida y sepas de que va en vez de ver solo el mundo perfecto que a ti te interesa. Que tú estés bien y des la espalda a las gente que necesita ayuda no significa que eso no exista, está ahí y un día te puede tocar a ti, así que no mires tanto para ti misma/o y se mucho más madura/o.
“La austera oposición”
Austeridad es la bandera
que enarbola la oposición
que ha permitido a cuatro escribanos,
trabajar desde algún sillón.
Un sillón que estuvo ahí
la anterior legislatura,
pero en aquella ocasión
bien que calló la oposición,
siendo el inoportuno gasto ,
de la misma envergadura.
Es evidente que su “ceguera”
es su forma de expresión,
es el lenguaje de la derrota
es pensar sin ton ni son.
Es “miopía, ese lenguaje”
es solo para entorpecer
el buen funcionamiento
de esta Corporación.
Que necesita unos remeros
que naveguen en la misma dirección.
Pues lo incierto
es navegar en contracorriente
como impone esta oposición.
Qué se vaya ya la ira
el recelo, el rencor.
Y rememos todos en la misma dirección
que Conil es lo primero
y esto causa gran dolor.
Se quebrantan los derechos,
y gobierna el malestar,
todo por un simple hecho,
no queriendo dialogar.
Y llevamos así...
desde los comienzos.
Los que estáis ahí,
cambiar algo, hay tiempo.
Y si no seguiremos escuchando
lo que dijo el caballero,
“ladran, luego cabalgamos.”
Diego Aragón
Este artículo fue publicado en el periódico TRAFALGAR INFORMACIÓN el día.15/JULIO/2011
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