El objetivo de este artículo, es el de colaborar con colegas, entrenadores, entendidos y algún que otro maestro liendre, de mi experiencia en la preparación física, tanto en el terreno laboral, como en las distintas biografías estudiadas y leídas de grandes talentos de este mundo nuestro que es el deporte. Con un medio útil que les ayude en una tarea tan ardua como es la de la evaluación en nuestra materia.

No pretendo participar en el debate de las distintas tendencias sobre los criterios de la evaluación en Preparación Física, sus tipos y fines.

Dentro del mundo del deporte, ha quedado ampliamente demostrado, que uno de los factores más importantes para que el deportista pueda rendir al máximo, es sin duda alguna, una completa preparación física. Al margen del perfeccionamiento técnico, alimentación, medicina deportiva, materiales, etc. la preparación física ha experimentado en los últimos años una evolución extraordinaria, tanto en cantidad como en calidad.

Cuando hace unos años escuchábamos que determinados atletas entrenaban de seis a siete horas diarias, nos resultaba increíble. Con el paso del tiempo y la enorme competencia que existente entre los deportistas de élite, en la actualidad solamente pueden aspirar a lo más alto aquellos que además de tener las aptitudes necesarias, posean la suficiente capacidad y condiciones para soportar esas largas sesiones de entrenamiento, a lo largo de las cuales, van abandonando, unas veces los menos aptos y otras, los menos sacrificados.

En el terreno de la preparación física, de los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos, existen multitud de teorías, de sistemas de entrenamiento, a veces incluso encontrados, pero hay una faceta que se ha ido abriendo camino en los últimos años, para al final imponerse de manera clara y rotunda en todo el mundo: los ejercicios con el uso de pesas. A nivel universal, podemos considerar de origen soviético y nacionalizado posteriormente americano, como el propulsor del entrenamiento con pesas, en el siglo actual. Este investigador y científico, publica en el año 1930 su primera obra, sobre los ejercicios con pesas aplicados a la natación. El entrenador japonés Tohru Yanaggida aplica inmediatamente los sistemas de Karpovich y dos años más tarde, en los juegos olímpicos de los Ángeles obtiene un extraordinario éxito, con gran cantidad de medallas, reconociendo posteriormente que parte de su éxito era debido a las teorías de Karpovich. Tres años más tarde, en colaboración con el famoso entrenador de atletismo Jim Murria, publica su obra (El entrenamiento con pesas y el atletismo) que causa un gran impacto.

En ese libro, recomendaban además ejercicios con pesas para doce deportes diferentes. Las teorías de Karpovich sentaron las bases para un estudio científico más profundo y han sido la piedra angular de los estudios posteriores.

Los resultados están bien a la vista; durante muchos años, los americanos se impusieron en la mayor parte de las disciplinas deportivas en todo el mundo y mientras que en España apenas se conocían, en los EE.UU. desde el Atlántico al Pacifico el país se llenaba de miles de GYM con millones de practicante, que han ido exportando paulatinamente a todo el mundo sus métodos, sistema, materiales y hasta un nuevo y buen sistema de vida sana, para los amantes del deporte con pesas, pero algo complicada para los exhibicionista de pechos de romano, y de bíceps del tamaño del cuadriceps, eso es otro mundo, respetado, pero otra historia que esta en la alacena del deporte al cual me refiero, en este modesto artículo.

En la otra cara de la moneda política, la URSS se integraba en el deporte de alta competición, de forma oficial, durante los Juegos Olímpicos de Helsinki, en 1952 años atrás, los científicos en investigadores soviéticos habían cogido el relevo de los trabajos de Karpovich y los sistemas de entrenamientos evolucionan constantemente. También están bien claros los resultados. Los soviéticos y sus países afines, han experimentado un salto gigantesco, disputando la supremacía universa en el mundo de la alta competición a los EE.UU. Un denominador común une a ambos: la introducción de los ejercicios con pesas en los sistemas de entrenamiento desde hace muchos años. Entre otras y variadas razones, esta es una de las causas que ha influido de forma notable en el gran progreso deportivo de ambos países.

Mientras tanto, en España, las cosas, como casi siempre, iban muy despacio. Había un desconocimiento casi total de lo que eran y significaban las pesas. Existía, eso sí, una especie de leyenda negra, tejida, como es habitual en estos casos, por la ignorancia, que es muy atrevida. Y los tópicos de que retardan el crecimiento, lesionan la columna, etc. aún hoy en día hay criaturita que lo piensan. Se oponían cada vez que un entrenador proponía la aplicación de este sistema. No bastaba que científicos de la talla internacional de Delorme y Watkins pusieran en práctica un método de recuperación muscular en traumatizados y enfermos con la ayuda de pesas, como ejercicio de resistencia progresiva. Por fortuna, la mayor asistencia en competiciones internacionales, la progresiva profesionalización de nuestros técnicos, las primeras promociones de profesores titulados del INEF y los evidentes resultados positivos de nuestros rivales, fue abriendo un cada vez más amplio camino hacia la aplicación de los ejercicios con pesas. Pero existían y existen dos importantes problemas. De una parte, algunos entrenadores, magníficos técnicos en su disciplina, pero con escasos conocimientos de los entrenamientos con pesas y a muchos de ellos, no les gusta poner a sus discípulos en manos de otro colega, por temor a que (los queme). Por otro lado, la escasa bibliografía existente, presentaba muchas dificultades páralos entrenadores partidarios de este sistema. Por suerte, este segundo problema, quedará ahora solucionado en parte, con las publicaciones de muchas obras relacionadas con la práctica de ejercicio con pesas para su deporte favorito.

 

Publicado en el periodico TRFALGAR INFORMACIÓN el día 23/07/2010