El colesterol es un asesino
El mundo desarrollado sabe cuáles son las causas del mayor número de sentencias de muertes: las tristemente famosas “Tres C” Cáncer, Corazón y Carretera. La estadística sobre la “segunda C” angustiosas: medio millón de estadounidenses fallecen anualmente a consecuencia de un infarto y el 25% de la población adulta tiene un alto nivel de colesterol, que incluye dietas y medicamentos. Siendo bueno que todos conozcan estas noticias parecen especialmente dedicadas a los llamados “carne de infarto”. Empresarios, políticos, ejecutivos, es decir, profesionales liberales, quienes trabajan bajo mucha presión por su ritmo de vida, régimen de alimentación, el estrés diario, todo en conjunto formaría:
“un corazón codicioso no tiene reposo”.
La campaña que inician, “Conozca su colesterol”; algo así como: “trate de hacerse amigo de él antes de que se convierta en enemigo de sus arterias y de su corazón”.
Primera y elemental medida: Análisis de sangre periódicos a partir de cierta edad o cuando se vive en condiciones de mucha tensión. Si este análisis puede ser mensual, mejor. Con los resultados en mano, recuerde que: Un nivel entre 200 a 239 miligramos de colesterol es alto y, por consiguiente, comporta cierto riesgo; por encima de 240 miligramos, todos los especialistas hablan ya de “peligro”.
Si ese es su nivel de colesterol y, en consecuencia, de amenaza para sus arterias y su corazón, no tiene más remedio que pasar a la acción. Inicialmente, no recurra a los fármacos; inténtelo con una dieta cuyos puntos básicos son los siguientes:
1- No coma carnes rojas; elimine antes toda la grasa y tómelas muy bien cocidas o asadas.
2- No coma nada cocido con manteca de cerdo o mantequilla; se recomienda el aceite de oliva, de girasol o de maíz.
3- Evite todos los productos elaborados con alto contenido de grasa: tocino, chorizo, bacón.
4- Quite la piel al pollo y no lo coma con salsas espesas.
5- No consuma más de tres huevos por semana.
6- Tome leche descremada o baja en grasas.
7- También los quesos y yogures deben ser descremados.
8- El marisco y especialmente las gambas, también contienen mucho colesterol.
9- Coma mucha fruta, mucha verdura.
10- Todo cocinado con la mínima cantidad de sal que tolere su paladar.
(Cuanto menos mejor,)
Todo lo que el medico nos dice cada vez que vamos a verle y pocas veces se le hace el caso que se debería, y cuando el problema asoma las orejas se suele decir “Ay, ay, ay, dios mío, si yo no como grasa casi ninguna, (pues esto es colesterol).
Te lo puedo asegurar, y no ha venido solo, a este lo han traído, este tipo de sujeto no nos visita si anterior mente, no se le ha allanado el camino”.
Bien: supongamos que ha seguido el régimen antedicho con una disciplina estricta y que su colesterol sigue tan alto, tan irreducible como antes… No hay más remedio que recurrir a uno de los varios fármacos que existen para tratar de controlarlo, reducir y hasta eliminar todo el colesterol que se ha acumulado en sus arterias y que impide la llegada de riego sanguíneo a su corazón con normalidad.
Si falta ese riego, el infarto está asomando sus grandes orejas.
Y recuerde siempre que, si bien el colesterol no mata directamente, es uno de los más eficaces verdugos del corazón. Y recuerde también que, hasta ahora, lo más eficaz y directo que la medicina ha hallado para luchar contra él es la dieta, una alimentación que, siendo sobria, ofrece una amplia gama de posibilidades gastronómicas.
MEDIDAS PARA EVITAR LA ENFERMEDAD.
Es lógico que cuando oímos hablar de prevención de enfermedades lo hagamos con cierto interés personal, pues, aunque no todos hayamos padecido determinadas enfermedades y sus desagradables efectos, sí que todos deseamos evitarlos. ¿Cómo conseguirlo?
Pienso que nadie tiene la respuesta global a tal pregunta, pues evidentemente la inmunidad total a las enfermedades en general, no se da en la realidad. De cualquier forma bien se puede decir que las medidas preventivas al alcance de cada individuo son la garantía mínima -que puede ser suficiente en muchos casos- para evitar la enfermedad.
Aunque en toda prevención hay una serie de medidas higiénicas generales, y que sería de desear viviésemos todas las personas, hay también unas medidas específicas que deben tomar las personas en particular según sean sus hábitos de vida, circunstancias y herencias biológicas.
Dado que las enfermedades cardiovasculares tienen tanta importancia en todos los Centros Médicos están ayudando a su prevención, entre otras cosas con dos medidas concretas: el control médico y el asesoramiento sobre el tipo de actividad física y su nivel de esfuerzo más conveniente a cada persona. En esta línea de medidas preventivas le presenta a cada una de las personas interesadas el Test.
De Enfermedades Cardiovasculares (TPES) permite establecer un perfil cardiovascular personal teniendo en cuenta factores inmodificables (sexo, edad, etc.) y factores modificables sobre los que cabe actuar porque dependen de cada uno.
Vale la pena cuidar el corazón:
Casi siempre que se hace mención a este órgano fundamental de nuestro organismo, se le relaciona con sentimientos tan nobles como el amor o tan diabólicos como el odio, sin embargo últimamente las referencias son mucho más prácticas. En más de una ocasión nos habremos asustado al leer distintas estadísticas sobre las enfermedades cardiovasculares y sus funestas consecuencias.
No pretendo ser catastrófico, pero las cifras están ahí, y son un exponente claro de los riesgos a los que estamos sometidos, olvidarlos no sólo sería una imprudencia, sino que entraría de lleno en la temeridad.
“Unas setenta mil personas morirán este año en España a consecuencia de alguna enfermedad cardiovascular”.
Las causas principales de muerte en personas mayores de 35 años son las enfermedades vasculares, que representan un 30% aproximadamente de los casos.
Los datos alemanes tampoco son nada tranquilizadores. Veamos datos de 1980: aproximadamente la mitad de las 714.000 personas que fallecieron en ese año fueron víctimas de enfermedades cardíacas o del sistema circulatorios.
Según la Oficina Federal de Estadística, con sede en Wiesbaden, más de 51.000 varones y 33.000 mujeres murieron de infarto, mientras que 102.000 fallecieron como consecuencia de las enfermedades relacionadas con los vasos capilares del cerebro.
No cabe duda que el deporte es un buen medio, (así) podríamos decir que el “gran medio” para contrarrestar los efectos del continuo “stress” a los que somos sometidos a lo largo de la jornada. No obstante, no basta con la práctica deportiva. Es necesario someterse a un mínimo de control médico que evalúe nuestro “nivel de salud”. En este sentido conviene ser muy exigente principalmente con uno mismo, no caben los retrasos ni las distracciones. De la misma forma que usamos unas prendas deportivas porque son cómodas, hay que someterse a revisiones médicas con cierta regularidad, al menos una vez al año.
La moraleja podría ser: “Haz deporte, pero seguro”.
Publicado en el periodico TRFALGAR INFORMACIÓN el día 06/07/2007
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Elisa dijo
Nunca he hecho deporte regularmente, y ahora Nunca he hecho deporte regularmente, y ahora que he adelgazado 15 kilos me gustaría definir mi cuerpo. ¿Sirve de algo hacer solamente los ejercicios que recomendáis sin hacer aeróbic?
1 Febrero 2011 | 12:31 PM