Comienza la liga sin RAÚL
" Encontrar en ese panorama un jugador que ha crecido y madurado en un mismo club hasta generar para sí y para el público una identidad deportiva es una rareza digna de resaltar"
En la mejor liga del mundo falta una estrella, con razón o sin ella, la estrella ha volado por este mundo de estrellas con su brillo a otra galaxia de grandes talentos en esto del balompié.
Hay ciclos en este mundo donde el deporte nos ofrece formidables producciones retóricas. Este verano surgió algunas de ellas, con la despedida de Raúl. En estos dieciséis años, se ha escrito mucho, desde la noche anterior a su debut en Zaragoza, cuando Jorge Valdano le dijo que al día siguiente jugaría con la primera plantilla y él durmió placidamente, hasta su último gol también en La Romareda, esta temporada pasada, cuando había pedido el cambio y marcó cojo. Luego han venido las copas de Europa, las ligas, los trofeos de máximo goleador en España y la Champion, y sus goles con la selección, y tantas, tantas tardes de goles de gloria y entrega. Raúl ha tenido tanta entrega en el campo, y también fuera de él, que de tanto señalar el tamaño imposible de su esfuerzo parece que lo único que ha hecho Raúl ha sido sudar la camiseta. Raúl ha goteado la camiseta dentro y fuera del terreno de juego, ha llegado a montarse un GYM especial en su casa para entrenar, para obtener, conseguir, alcanzar, adquirir, de sí mismo su mayor rendimiento deportivo y también en sus escasísimos momentos más grises, cuando la chispa original de Raúl parecía haberse agotado una vez apartado de la selección. Volvió luego a marcar goles para ganar las últimas dos ligas celebradas en el Bernabéu.
Aunque Florentino Pérez le ha dado a Raúl un gran abrazo, siempre he tenido la sensación de que al Madrid de Raúl se lo cargó Florentino Pérez. Ese antiguo binomio en la delantera entre Raúl y Morientes, la mayor aportación de Guti en el centro del campo, en cuanto a visibilidad y acierto, pero también constancia. Con Fernando Hierro cerrando la defensa y un jovencísimo Casillas en la portería. Fue el Real Madrid en el que Raúl brilló más, incluyendo también la primera versión de Valdano y las dos temporadas de Capello. Luego, el resto del tiempo, Raúl ha tenido que adaptarse a todos los fichajes millonarios, a esa pretendida galaxia que ahora también contempla a los entrenadores supersónicos. Ha jugado de extremo izquierda y de derecho, de media punta y delantero, en el centro del campo; sólo le ha faltado colocarse los guantes de portero. Es como si, con tanto jugar de todo, a Raúl se le hubiera ido olvidando jugar de Raúl, y quizá ahora lo logre en esta nueva etapa. Ningún otro jugador de sus características, un delantero nato con construcción de juego, ha llegado al final de su carrera en tan óptimas condiciones físicas, porque es fuerte sobre el campo, y no por lo elegante con el balón, que lo es, ha descuidado el fondo de una consistencia física y mental.
Raúl se siente jugador aún, llegó temprano a la edad dorada del fútbol español, pero que fue un claro presagio del esplendor que se avecinaba: Raúl González, Raúl, con 33 años, y luego de 16 en el Real Madrid, donde acumuló 323 goles, 16 títulos y el récord de presencias con la camiseta blanca, decidió abandonar el hogar y partir hacia Alemania, donde tal vez tenga más enganche para jugar que en un club saturado de estrellas de todos los idiomas.
Un país deslumbrado por su presente (y en un club presidido por alguien que apuesta a los futbolistas-productos y entiende el éxito deportivo como conquista de mercados), el inoxidable Raúl tuvo su despedida institucional, en la que no faltaron, sin embargo, palabras de emoción genuinas ni lágrimas.
visionario según los testigos de su talento, se quedó definitivamente en el club en calidad de gloria viviente.
Los futbolistas suelen cambiar velozmente de camiseta a lo largo de una carrera que se considera corta. Encontrar en ese panorama un jugador que ha crecido y madurado en un mismo club hasta generar para sí y para el público una identidad deportiva es una rareza digna de resaltar.
“LOS JÓVENES, ABUELO ESTORBAN”
Dicen los entendidos que la gente mayor, los veteranos, sobran en todos los sitios, mi abuelo ya lo sabía eso hace mucho tiempo y por eso hizo la maleta y se marchó a otra “área”,
! Creo que fue para no estorbar… ¡
Lo despedían sentado en un bonito rincón de su escenario,
pero en un rincón...
Tal vez algo desengañado…
Cargado de silencios y lleno de memorias.
Le vi hacer el equipaje y entre todas las cosas que iba guardando
Había un retrato de todos los recuerdos,
De todos los días y años
ya pasados.
El ABUELO
Habla pero está callado,
escuchando las quejas de su tiempo
entre las horas muertas en casa.
El abuelo aguarda la decepción, el desengaño, el desencanto.
El abuelo aguarda la confianza.
Revuelto en las cenizas
De los pronósticos...
y rezando oraciones olvidadas...
El ABUELO escucha callado.
Escucha la perfección, la delicia, el deleite,
De los pronósticos...
y rezando oraciones olvidadas...
El ABUELO escucha callado.
Escucha la perfección, la delicia, el deleite,
De él, en su tiempo, ya olvidados…
Le llegan palabras preparadas.
Palabras arregladas.
Solo palabras…
Dicen que decían, la lenguas de doble filo…
¡Ya los "VIEJOS" estorban!
¡No sirven para nada!
Se llenan la cabeza de complejos...
Y nos corrompen de su vida apenada
de su vida llena de indecisiones…
En la sombra banda de un lugar casi olvidado.
Escucha los murmullos de talentos,
que jamás han bailoteado el cuero.
¿Que hacemos con los "VIEJOS"?
-¡SIEMPRE ESTORBAN!-
¡Que imposición más pesada!
Sentado en ese sillón...
mi abuelo repasa
Nunca tuve complejo, tuve una vida blanca.
Mi vida siempre fue ordenada y, no porque lo diga yo,
los recuerdos de los que hablan, me avalan.
Que cruel es la razón de la edad.
Tal vez abandonado...
Cargado con el peso de los años
El ABUELO está callado,
escuchando las quejas blancas.
Que son como el sentir de puñaladas.
¡Hacen daño por dentro!
¡Y por fuera se arrastran con palabras preparadas!
Cansado de vivir entre silencios...
El ABUELO reza y calla,
escuchando las quejas de los blancos.
Que son como puñales por la espalda.
¡Ya los "VIEJOS" estorban!
¡Son ideas apagadas!
Cargados de vejez insoportable
pasean rarezas infundadas
amargando las horas...
¿Que hacemos con los "VIEJOS?
- ¡SIEMPRE ESTORBAN!-
¡No sirven para nada!
Sin poder apoyarse,
sin hablar para nada.
Los "VIEJOS" con dolor en la mirada
Sólo pueden callarse.
¡Y por fuera se arrastran con palabras preparadas!
Cansado de vivir entre silencios...
El ABUELO reza y calla,
escuchando las quejas de los blancos.
Que son como puñales por la espalda.
¡Son ideas apagadas!
Cargados de vejez insoportable
pasean rarezas infundadas
amargando las horas...
¿Que hacemos con los "VIEJOS?
- ¡SIEMPRE ESTORBAN!-
¡No sirven para nada!
sin hablar para nada.
Los "VIEJOS" con dolor en la mirada
Sólo pueden callarse.
Hablar hoy, no sirve para nada.
Mi abuelo caminaba escaleras abajo andaba
con la mano en sus ojos, ocultando sus lagrimas
Entre tímidos abrazo mi abuelo se alijaraba.
Conforme caminaba, las lágrimas aumentaban y mi abuelo con su mano se las limpiaba.
La gente lo aclamaba y mi abuelo no hablaba. Sus palabras atragantadas le impedían su marcha.
Con la misma mano que tantos recuerdo levanto para esa casa blanca.
Con la misma mano se limpió esas lágrimas blancas.
No quería que nadie lo vieran llorando en su marcha.
A los "VIEJOS"
Cuando se tienen que marchar de casa sólo les duele el alma.
Y caminan en silencio en busca de otra casa.
Esconden las palabras.
Olvidan los malos pensamientos
y las quejas amarga.
De sentir el dolor y el sufrimiento,
se guarda la razón para no desenterrarla.
¡Ya se fueron los "VIEJOS"
¡Ya doblan las campanas!
Subieron a contarle a Dios sus penas
y Dios les puso "PAZ" en su morada.
Sobre un cielo de alfombras
de rosas y lágrimas.
¡Ya se fueron los "VIEJOS"
- ¡YA NO ESTORBAN!-
¡Ni ya les duele el alma!
Este artículo fue publicado en el día 03/09/2010 en el periódico TRAFALGAR información.
!--[endif]-->!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->

Manuel dijo
Es lamentable que un jugador como Raúl se vaya del Madrid. Pero peor es la forma en la que ha salido.
10 Septiembre 2010 | 07:58 AM