Operación contra la flojera, ¡muévete!
Son las siete de la mañana, hora en que deberías despegar las sábanas de tu lento cuerpo, quitarte el pijamita y ponerte tu ropa deportiva, y salir a entrenar, en fin, a practicar cualquier actividad física. Pero cuando repican las campanitas de tu despertador ¡qué tortura, qué martirio, qué suplicio, que sacrificio! Dices: “Voy mañana mejor”. Te amoldas de nuevo en tu camita y a seguir durmiendo, soñando. El siguiente día se repite la historia. Y así, de manera sucesiva, se te van pasando los días.
Esa desidia, desgana o falta de disposición para hacer las cosas es la pereza, galbana, flojera, el gran mal que no te permite que luches para que desaparezca esos rollitos de tu panza o esa flacidez de tu cuerpo. Por más que quisieras lucir con una esbelta figura, tu falta de ganas de ejercitarte te lo impide.
Tienes que tomar en cuenta que por muy lleno/a de placeres que esté la vida, que te sientas gustoso/a dormir en la madrugada, no debes perder ese tiempo valioso, Mucho menos si durante el resto del día pasas dedicada/o al trabajo sedentario, atado/a a una silla y por la noche sentado/a en el sofá viendo televisión, y comiendo chucherias.
Los talentos aconsejan que la mejor hora para hacer ejercicio es por la mañana, de 7 a 10, pero yo aconsejo hacer ejercicio aunque no sea por la mañana, “ya lo dijo una vez un calvo cuando se encontró un pelo en la sopa, algo es algo dijo un calvo”. Es importante que te empeñes a practicar algo de deporte, es sinónimo de salud.
Si estás bajo los efectos de la pereza existen varios remedios muy útiles para combatir este deficientemente comportamiento físico. Pon en marcha. Tu capacidad de esfuerzo, de energía, ardor, mucha voluntad y ánimo es lo que necesitarás.
No es nada fácil combatirla, sobre todo para quien tiene poca fuerza de voluntad, falta de energía. Pero es importante que realices actividades que resulten mucho más beneficiosas para tu vida que estar sentada o acostada talvez tumbada, sin hacer nada.
“La motivación es darse ánimo de realizar algo y pensar las ventajas que aportaría dejando atrás la pereza. Es decirse a uno mismo lo bueno que te ofrecen actividades como salir a la calle y buscar algo donde uno se pueda distraer, como un deporte sano donde se ejercitará el cuerpo y se pasarán momentos alegres”, reflexiona el espacio.
Otro factor importante en relación con combatir la pereza por medio de la motivación es que cuentes con personas alegres animadas y que sepan de lo que hablan, que cambien la perspectiva de la vida y despierten los deseos de actuar, aprovechando el tiempo y la energía que se tiene para gozar de los muchos placeres de la vida. Si un amigo o una amiga te motivan a correr, a caminar, a mantenerte activa, aprovecha, es un buen imán al que hay que pegárse.
Otro remedio –y quizá el más importante del que hace mención el sitio es que te autoanalices, que pienses en todo aquello que tiene que ver con este mal de la pereza; que pienses en todas aquellas cosas que se pueden estar dejando de hacer por el mero hecho de tener desgano, de pensar que el tiempo valioso que nunca se recuperará se está perdiendo tirado en un sofá viendo pasar el día sin aprovecharlo. Por el contrario, si estuvieras haciendo cosas provechosas, beneficiosas, útiles, convenientes, tendrías la satisfacción de haber dispuesto del tiempo de una manera adecuar, tiempo en el que se pudo haber hecho muchas tareas que en un momento u otro se tendrá que realizar o que simplemente se estaría disfrutando de un ambiente ameno y de mucha diversión realizando una actividad lúdica o deportiva que significará en el futuro un recuerdo grato de la vida.
Se trata de analizar los efectos de las acciones, en el caso de la pereza la falta de acción y las consecuencias que tendrá. Es muy posible que el remordimiento en un futuro te haga sentir muy mal. Mejor cambiar la actitud frente a la vida y aprovéchala al máximo y sin ninguna limitación, como la pereza.
Unos consejitos.
- Algunas veces puede ser que estés pasando por buenos momentos en los que la realización de actividades físicas no sea tan difícil de iniciar, pero a veces el chispazo del comienzo hace falta.
- Si haces ejercicio por la mañana, al despertarte, coloca el despertador al menos 20 minutos antes de salir a la actividad, toma un buen vaso con agua y a veces un café no cae mal para que dé más energía.
- Si te toca manejar hacia el gimnasio, aprovecha los altos y los semáforos para realizar rotaciones de cuello, tomar el volante con fuerza, extender los brazos y piernas.
- Si viajas en transporte público con alguien más, bájense dos cuadras antes del lugar de entrenamiento y caminen enérgicamente, esto los despabilará.
- Utiliza ropa cómoda y motívate, debes verte bien al momento de hacer ejercicio.
- Utiliza escaleras fijas en vez de mecánicas.
- Saber cómo harás tu ejercicio es mejor que llegar al lugar y no saber qué hacer, procura tener un programa de ejercicio detallado.
- Evita las malas compañías. Si hay alguien a tu alrededor que te interrumpe con los discurso, de algún maestro liendre, cambia de lugar de entrenamiento o evita a esa persona.
- Existen muchas historia en este mercado, pero creo que todo es mentira el mejor quemador de grasa, por ejemplo, es tu esfuerzo, no creas en milagro sino trabajas no hay grasa que desaparezca.
- Visualizar y querer tener un tipo de cuerpo o un objetivo en mente puede mantener la motivación permanentemente. Una vez logrado ese objetivo, puedes proponerte otra meta. Debes escoger metas reales.
- Una alimentación energética es imprescindible para mantenerse motivado. Escoge bien tus alimentos y evita permanecer demasiado lleno/a para que tu nivel de energía se mantenga elevado.
Publicado en el periódico TRAFALGAR INFORMACIÓN el día13/08/2010
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Luis Arturo García dijo
De acuerdo y elogio tu larga pluma, coherente, extensa, intensa, congruente, bien cimentada, poco citada, pero con estructura clara y precisa, finalmente llego a la base de que nuestra ceguera supina, no evoluciona a la clarividencia si no se trabaja, lamentablemente, la pereza mental es un mal hábito, es adictiva y cruelmente destructiva, mi hijastro de 7 años es un perezoso mental, pero ¿Cómo corregir esto si convive con tíos que viven pegados al Internet, al x box y que más que dormir, se vulcanizan en la cama; que no tienen vida social, que viven entre 4 paredes y sin que sus padres les pongan disciplina alguna?????.
Inteligentes, todos, sí; no carecen de inteligencia, pero viven al día, esperando que las oportunidades lleguen a la puerta y les digan "AQUÍ ESTOY", mi hijastro es la copia fiel, de esa vida es cochambrosa, tiene buenas calificaciones pero todo le pesa enoooooormenmente y no hay motivación ó castigo que lo active, vive en la estupi-landia, viendo a BOB ESPONJA, a varios ejemplos nefastos que la tv nos ofrece gratis porque es divertido. Hace cuentas y quiere que los demás le den la respuesta, el caso es que no puede ser corregido porque piensan madre y abuelos que dependiendo de la edad se le pasará... TERROR!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
7 Septiembre 2010 | 12:29 PM