QUE SERIA DE LOS “MEONES” SIN CONIL
El primer paso hacia el bien es no hacer el mal.
Este artículo fue publicado en el verano del 2009…. en el periódico TRAFALGAR información.
Séneca
Me comentaban que por algunas calles de mi pueblo no se podía pasar del olor tan insoportable que había. Pude comprobar que era cierto, el olor no es tal olor, es peste; peste de los “meones” nocturnos. Se suelen orinar en las esquinas, casapuertas y demás. Igual que los perros, aunque queda claro que hay perros que son más personas que algunos animales racionales.
Porque pude comprobar que los “meones” nocturnos han querido de esta manera, dejar su récord particular en las calles del pueblo, de nuestro pueblo, el cual utilizan estos “cerdos” durante su perrunas y míseras vacaciones para quitarse la mierda que no se han podido quitar durante el resto del año. En un pueblo noble blanco y hospitalario al que cuando se van dejan sucio, mohoso, y con una peste incluso superior al olor de alcantarilla que ellos traen. Es insoportable.
Hay que hacer campaña en contra de esta práctica, pues todos los días amanece el pueblo apestando a meones, vómitos, y demás evacuaciones orgánicas de estas tribus de cerdos nocturnos, que todos los días nos regalan estos “deportistas de la bragueta”.
Pido desde este medio humilde, pero limpio y trasparente, que se ejecute el proyecto, “dodotis para meones y… con incontinencia urinaria”, para que estos miembros, y “miembras” no puedan practicar su deporte favorito: mearse en casas extrañas. Pues dicho sea que, la belleza más divina, también defeca y orina. Mujer ¡libérate… orina parada! semi flexionada, pero remangada. El glamour, va como la economía. De ruina.
¿Qué hace el Ayuntamiento para evitarlo? ¿Ha de hacer algo?
¿Qué hacemos entre todos?
¿Practican las mismas cerdadas en sus casas y ciudades?
El ayuntamiento pensaba poner la tasa ecológica para las empresas y hoteles que presumiblemente ensuciaban e impactaban en el entorno. ¿Habría que cobrarles a los peatones que entren en el pueblo la “tasa de encalado y blanqueado de paredes” y mascarilla anti-peste?
Hay que decirle al cuerpo político, gobierno y oposición, de este nuestro querido y ahora maloliente pueblo, que debería tomarse más en serio este problema. Pues estoy completamente seguro que nuestros políticos no quieren este turismo, pues no parece ser el turismo sensible que pregonan.
Creo que este pueblo debe vender algo más que una movida intrusa, ensordecedora y pestilenta, que se nos ha colado en casa como si de un ladrón se tratara, que nos ha robado la calidad de vida que siempre existió en la mejor costa, la costa de la luz.
Cada día me da más miedo ver en lo que se está convirtiendo mi pueblo, donde muchos de nosotros hemos nacido y crecido, y no somos tan mayores, como para que nos digan eso de “la vida cambia”. La vida ha cambiado si la comparamos con la de nuestros padres, pero todo lo que existe ahora, existía en nuestra época, con la única diferencia, que ahora los jóvenes no tienen ningún respeto a nadie, ni policía, ni persona mayor. Se ha perdido el respeto a los mayores, hay alguna cara B, de la igualdad que tiene “cacaruca”. Solo hace falta darse una vuelta por las innumerables calles de nuestro pueblo y comprobarlo. Días pasados hablaba con un trabajador de la limpieza local, y decía: hay calles que tengo que ir dos veces al día, por que hay pandillas que están “echadas” en esas aceras, esquinas, y demás y me da miedo decirle que se muevan un poco, mientras limpió el sitio donde están “revoleado” me comentaba que días pasados un compañero estaba barriendo en una céntrica calle, y una vez que tenía recogida una zona, llegaron estos seres de estás tribus nocturnas veraniegas que nos visitan, “futuro y progreso” de este nuestro país, rompieron vasos de cubata que estaban tomando en lo que el compañero había limpiado, y concluía diciendo: si sigo no paro, tengo para escribir un libro, terminaba diciendo este operario municipal de la limpieza.
Cuando llegamos a estos extremos, y algún que otro más que os contaré, se pregunta uno ¿que pasa en esta sociedad tampoco responsable con las personas y las cosas? No hay mucho que pensar, estamos atravesando la racha de lo que todo vale: todo esta bien; el Yo, paso,… así podríamos llevarnos hasta que queramos pues hay la tira de calificaciones donde los jóvenes y no tan jóvenes se sienten como liberados al soltar por esa boquita tan peculiar, de alguna que otra responsabilidad si es que la hubiese, pues creo que es más sencillo; estamos ante una sociedad muy falta de conciencia, de civismo, que no es otra cosa que el reflejo que está dando esta desordenada y pasota juventud. Nos lo encontramos en cualquier pauta mínima de comportamiento social que nos permiten convivir, es decir, el comportamiento del buen ciudadano…en estos jóvenes y no tan jóvenes brilla por su ausencia.
Y otras cosas que nos preocupan bastante o quizás una de las que más, la cantidad de adolescentes que hay consumiendo bebidas alcohólicas y demás, donde va esta juventud, es qué nadie le va a poner a esta vida desordenada, anti saludable remedio, REPITO QUE SON ADOLESCENTES, ¿a donde nos queréis llevar? ¿A quién beneficia esto?. Da dinero, o voto. La verdad es para estar bastante confundido, viviendo lo que se está viviendo hoy en día, me pregunto ¿donde hay mas fieras, en la selva o aquí…?
¿Qué falla?, ¿Por qué nuestros jóvenes no se motivan para hacer otro tipo de actividades? ¿Por qué no hay métodos para incentivar a realizar otros deportes, otras actividades, socio-culturales? Yo no tengo una respuesta contundente. Tengo indicios personales del motivo. Uno de ellos es que no hay coordinadores, para ninguna actividad, para cubrir los momentos de ocio de esta nuestra inquieta juventud, y entre ellos la carencia de infinidad de modalidades deportivas que debería estar funcionando para paliar algo este mal social, pero no a todos los jóvenes le gusta hacer deporte a todas horas. Tienen que existir alternativas socio-deportivas, lógicamente bajo coste cero.
Visto lo visto, quejarnos lo hacemos, en bares, en tertulias, pero no creo que nos quejemos donde verdaderamente hay que quejarse, y de la forma que hay que hacerlo, mucho hablar y poco hacer, ¿a qué estamos esperando?, ¿a localizar algún quita vergüenzas?. El que le pica es el que se rasca. Es un bien social, son nuestros hijos, nietos, sobrinos hay que ir todos a una. No temas, nadie se come a nadie, ¿Qué pasa? ¿Estamos asustados, ¿A qué tememos? ¿Por qué no intentamos dar soluciones? Yo creo que sería un buen debate entrar en este tema. ¿Qué podríamos hacer los ciudadanos para mejorar el ocio de nuestros jóvenes? Y evitar entre otras cosas, que no cojan la costumbre de alguna que otra tribu veraniega, que consiste en levantar o mover la patita y mearse en las esquinitas.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro/a nos orina.
Publicado en el periódico TRAFALGAR INFORMACIÓN el día20/08/2010
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Pepe dijo
"Pero no se orinan en la calle, porque conscientes del funcionamiento de sus órganos limitan su vida social, calculan el tiempo que pueden soportar sin mocionar cuando van a un viaje y toman sus medidas para no pasar penas".
Los meones mean en las calles por que le vienen en gana, porque le gusta mear la calle, la puerta del vecino, la rueda del coche.
29 Junio 2010 | 08:21 AM