Recorriendo las calles del viejo, y nuevo Conil.
Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.
Gandhi
El ruido no hace bien; el bien no hace ruido.
Este artículo fue publicado en el verano del 2008…. en el periódico TRAFALGAR información.
El Conil Viejo.
Recorriendo por las calles del viejo Conil junto a un amigo, recordábamos como de niños jugábamos por estos lugares encantados, donde predominaba la limpieza de sus calles, esas calle de pavimento de albero, al igual que sus paredes blancas, relucientes ante los destellos solares, paredes encaladas de esa cal tan elaborada, era todo un como entorno armonioso de limpieza, de trabajo y convivencia, donde los niños disfrutábamos en sus calles, donde la gente se solían sentar en la casa-puerta después de su larga y dura jornada, donde los “cantillos” de las casas eran como hoy en día el sofá frente al TV, que nos amenizaban la vida. Unos “cantillos” tan cómodos, donde te solías poner a merendar, a comernos ese trozo de pan con chocolate, o esa rebanada de pan con manteca y azuquita, o un bocadillo con tocino y la carnecita que sobró, bien del almuerzo o del día anterior, !si, si¡ “de antie, o tres antie”, era y es un bocado exquisito y en aquellas fechas lo era aún más, se podía contar con los dedos de una mano cuando se podía disfrutar de tan suculenta merienda. Hoy tal y como vamos, ni eso nos vamos a encontrar.
Volviendo a la limpieza de sus calles y lo blanco de las paredes hemos de indicar que ha desaparecido casi…, ahora todo está envuelto en un feo y mohoso papel de regalo, un regalo desagradable, tanto para los que estuvimos y vivimos en ese Conil encantado, como para cualquiera que lo visite, pues son muy pocos los vecinos que actualmente viven en esas calles del viejo Conil, donde jugábamos a la pelota, a las canicas, “a piola”, las niñas saltaban a la comba o jugaban a las casitas. Hoy en día con esto del progreso, la excesiva limpieza y cantidad de adelantos que existen para la buena e higiénica convivencia, nos encontramos en esos sititos, que nos vieron crecer donde jugábamos, con unos cuantos contenedores de basura agrupados donde gatos, ratones y demás habitantes de hoy en día se reúnen, para “saltar, brincar” y rebuscar desechos de esta civilizada cultura, preocupada e higiénica sociedad.
Entre puertas destrozadas, casi caídas, sujetas por alambres, cerrojos, candados y cuerdas, fachadas ahuecadas. No es posible que quienes defienden a las clases más humildes olviden la cantidad de miles de metros que hay en el centro del pueblo completamente deshabitado, desatendido y aún peor, criando, generando, y fabricando forraje, mierda, basura, escombro.
Con rentas muy bajas, quizás sea ahí, y no en el bolsillo del trabajador, del obrero, del desprotegido socialmente donde hay que buscar el “parné” para cubrir las necesidades del pueblo. Yo me pregunto, ¿quién será el dueño de tan valiosa fortuna que no necesita ni alquilarlo en verano, con la pasta tan negra que saca, y con los malos tiempos que se nos avecina? Quizá ni lo necesite. Unos con mucho, otros sin nada, esa es nuestra justa justicia social, (viva la igualdad)
El Conil Nuevo.
El querido Peatón solicita: que se le solucione el déficit de infraestructura para la circulación de bicicletas, peatones y demás en Conil. Solicitamos al Área competente del Ayuntamiento que se solucione este problema, bien con cualquier artilugio o con la presencia humana, con el fin de que tanto el peatón como la bicicleta puedan circular en este gran pueblo con plena libertad y respeto.
Son numerosos los puntos negros del pueblo, que se convierten en verdaderas barreras arquitectónica al no existir la infraestructura necesaria que permita a peatones y ciclista circular con seguridad. Una reciente campaña de la Dirección General de Tráfico que se denomina:”La carretera no es un circuito, controla tu velocidad”. Actualmente parece que muchas calles de nuestro pueblo son un circuito de carreras y ruido.
En la salida de la circunvalación o Ronda Norte, Polígono Industrial, Paseo Marítimo, zona del Colegio Tomás Iglesia, Laguna, Rosa de los Vientos, Bajada del Chorrillo, Virgen de la Luz, los alrededores del Colegio Menéndez Pidal, y todas la calles colindantes a las mencionadas, y algunas más, son todas una odisea para que una persona mayor cruce por dichas “aceras” de uso peatonal, que están invadidas por coches aparcados sin dejar distancia entre ellos; en ocasiones la velocidad de las motos representan un enorme peligro si intentas atravesar la calle, los ruidos desgraciadamente abanderan de alguna manera estos lugares para los que allí viven en tales circunstancias.
La escasez de aceras en las calles brilla por las características de las mismas.
El tratamiento peatonal acometido es mínimo y está poniendo en serio peligro la integridad de miles de personas.
Los vecinos se juegan la vida cuando quieren ir andando a cualquier sitio. Las reuniones del movimiento vecinal concluyen siempre con la petición de infraestructura en el barrio para mejorar la seguridad vial.
Cualquier pueblo europeo que pretende ser “Ciudad” como ya lo es Conil, cuenta con el 99% de sus calles con aceras, abundancia de semáforos de botón que permiten a peatones y ciclistas salvar las calles con seguridad.
En Conil hay barrios en los que no hay aceras, hay calles intransitables en las que no puede entrar una ambulancia, salir de su casa es todo un riego. Pues esto Señores que prometían tanto y que así hay que reconocerlo, son los únicos que hasta hoy han hecho algo, pero queda claro que ese algo, está más al lado del que no tiene problemas que de los necesitados, en doce largos años todavía estos polifacéticos políticos no han tenido un ratito para hacer algo por la mayoría de la ciudadanía que es quien les puso en la poltrona municipal y demás aposentos de dominio aterrador, que es el que sufren los conileños al salir de sus viviendas, con ruidos de motos, coches, y los distintos atropellos, como los aparcamientos en lo alto de las aceras, los vehículos con la música a tope, y esas calles sin acera y vehículos aparcados en la misma puerta; rodear ese coche es toda una aventura para nuestros mayores, señores políticos. Los conileños solicitamos un poco de calidad de vida, puesto que la hemos perdido toda, hemos pasado de ser un pueblo tranquilo con limpieza y calidad de vida inmejorables a ser todo lo contrario.
Más control del tráfico a las puertas de los Colegios. Hay colegios que tienen entradas muy conflictivas por la cantidad de tráfico motorizado que sufren, como es colegio Menéndez Pidal. Dado que este déficit de policías municipales va a seguir, el Ayuntamiento debería desarrollar proyectos como el Camino Escolar, donde comerciantes y vecinos ayudan a los escolares a solventar los pasos con más riesgos en su tránsito hacia el colegio, un proyecto que se está desarrollando en muchas ciudades de España.
Otra iniciativa interesante que se está llevando a cabo por las Concejalías de Servicios Sociales de otros lugares, consiste en que los mayores, asumiendo la figura de colaboradores del tráfico, regulan el tránsito peatonal a la entrada y salida de los colegios. Estas personas, jubiladas, provistas de petos y señales adecuadas de tráfico, imponen a los conductores de vehículos motorizados esa carga de respeto que sólo confiere la edad.
Dijo Aristóteles, los hombre no han establecido la sociedad solamente para vivir, sino para vivir felices.
Publicado en el periódico TRAFALGAR INFORMACIÓN el día 19/12/2008
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EL PESCADOR dijo
El beber en la vía publica esta totalmente prohibido el porque en Conil hay que soportar los borrachos de otros sitio. Ya tenemos bastante con lo de Conil.
25 Junio 2010 | 08:00 AM