La función de un FUNCIONARIO que no funciona, ¿por qué?...
"Como es, el funcionario de esta historia, juguemos con el plural y el singular para darle un poco de intriga a este asuntillo de poca importancia, para aquel que no le importa"
El buen funcionario es aquel que trabaja bien con cualquier Gobierno. Y ello no quiere decir que sea apolítico, sino que es a-partidista...
Este artículo quiere dar a conocer una serie de deficiencias, de algún que otro funcionario unido al politiquillo de turno, pero ni mucho menos pienso que todos los funcionarios y políticos sean iguales, los hay muy bueno, bueno, regular, malo, y como los protagonista de este caso verídico. Este relato con algo de pimienta, sal, un poco de clavito, y unas mínimas gotitas de humor, solo va dirigido a los aludidos que dicho sea de paso les felicito, por eso, por haberse dado por aludidos, a pesar de que digan durante el café, que contra quien ira el tema, pues los hay…
Como es, el funcionario de esta historia, juguemos con el plural y el singular para darle un poco de intriga a este asuntillo de poca importancia, para aquel que no le importa.
Dice ser de aquellas personas que saben leer, comer, dormir, chatear, peinarse, limarse las uñas, hablar, conspirar, cotillear, mascar chicle, desaparecer, leer el periódico cuando está en el curro, sacarte de quicio y un sinfín de actividades más. Entre las que no están incluidas la que debieran hacer, como ser lo suficientemente profesional para hacer que prevalezca el cumplimiento de sus funciones, los derechos del ciudadano, del contribuyente, por encima del compadreo político y demás condimentos, de los distintos guisos que se cocinan en los “anaferos” de la casa consistorial, por ejemplo. Trabajar más y opinar menos de vidas ajenas, al menos en horario laboral ¿pero todo eso va unido al trabajo?, ¿puede ser sinónimo de cumplir con su obligación laboral? pues la verdad “nati del bursátil”. Se trata de una de las especies más inteligentes del universo ya que logran crear las más ingeniosas artimañas para escaquearse del curro. Y los que alardean de su título universitario aún son peores, pues su sabiduría no se nota en nada, y si en algo se nota es en joder al contribuyente, pues por lo visto no se enteran de que ellos están al servicio del ciudadano, que es quien le paga, no el político. Pues su actitud es si cabe de lo malo lo peor, ya que sus consejos profesionales no prevalecen o quizás no se fíen de sus “diagnósticos” es decir: “No lo consideran buen cirujano para cumplir con las distintas operaciones que existen en la gran casa, en la casa de todos, quedando claro que no podrán ser cirujanos de urgencias”. ¿Y si fuera así para qué puñetas están? ¿Puede ser, que estén, para quitar vergüenzas a los políticos? Y no para lo que supuestamente están contratados, para cumplir con las obligaciones del funcionario, y aconsejar a los políticos, y por encima de todo, hacer que se cumpla la ley, pues entre otras funciones para eso están, y sino para que p…a están, ¿y para que busca la administración a dichos portadores de titulillos?.
Si saben, no contestan, o están fuera de cobertura, o está comunicando con el concejal protagonista de dicho “descuido”, error, ilegalidad, negligencia, “olvido” que pasa a hacer dicha acción, un abuso de poder o dejación de sus funciones, que dicho sea de paso, hace una acción conocida y a la vez olvidada en conciencia, esto tiene un calificativo jurídico bastante resonante y problemático, el porqué ese técnico que así también le llaman, no informa al indocumentado concejal o será que no quiere ir en contra de semejante cabezonería (según el diccionario “carácter o conducta habitual del cabezón”) política, “lugrati-comodona inoperanti” y mientras tanto el ciudadano sufriendo la soberbia del político y la incompetencia del funcionario universitario, “pero esto va bien” y un H...o.
Cambiemos de tono.,
¡Señor funcionario sea honesto! Trate de encontrar los puntos positivos de cualquier persona y trátele con respeto, ayúdele a superar sus puntos débiles con ese organismo público, usted no puede medir la eficiencia, usted debe ser eficiente. Las utilidades están directamente relacionadas con la eficiencia. Esta es la relación entre la contribución brindada por un funcionario y el tiempo. El esfuerzo y los recursos consagrados a esa contribución, pueden medirse cualitativa o cuantitativamente.
Es importante tener presente que es necesario recurrir a otros medios para ser eficiente, o para que el problema sea resuelto por otros organismos llamémosles superiores. Es así como un trabajador considerará lo que se requiere para hacer la contribución más productiva de la administración local. Estará pendiente de las tareas claves que debe emprender, de los problemas que debe atender, de las actividades de desarrollo que debe fomentar.
La buena comunicación no contribuye al aumento del los problemas laborales creado por esa administración. Resulta ingenioso suponer que con toda la información que se le presentó, no tenga capacidad profesional a todos los niveles para poder tomar una decisión acertada ante dicho asunto, donde la ética tanto del funcionario como de la propia administración pública, brilla por su ausencia, es decir; no aportas ni aportan nada, para que desaparezcan los problemas, simplemente los aumentáis. Existe un dicho, por los profesionales de la justicia, que dice: que la ley deja de ser justa cuando su retraso aumenta, cuando se trata de puntilla, cuando no se entra de lleno en los asuntos, cuando las soluciones dejan de ser eso soluciones.
Una buena comunicación también comprende la bondad, la honradez, la rectitud, la integridad del ser humano, la decencia y moderación de la persona en cada una de sus acciones. En una conversación con su jefe político, usted debe realmente escuchar y tomar las medidas apropiadas para cumplir lo convenido.
Responsabilizarse es hacer todo lo posible por estar al tanto de cuales son sus deberes, y no únicamente de estos deberes, sino también de las consecuencias que puedan generar la toma de decisiones, ya que se debe continuar siendo responsable después del hecho. El evadir la responsabilidad como pasarle la carga a otra persona, genera conflictos entre el contribuyente, políticos, y demás cargos burocráticos ineficientes que asfixia cualquier toma de decisión. Los seres humanos deben asumir la responsabilidad de cada uno de los actos y sus efectos, el mal trabajador culpabiliza a los demás, “si la carta salió mal posiblemente la computadora fue la que falló, si no se atendió bien al ciudadano fue éste quién se equivocó”. Siéntese hoy y determine sus propios niveles de responsabilidad.
Asegúrese de conocer las decisiones que puede tomar. Mejor aún, prepare una lista de todos los aspectos que no quedaron resueltos y empiece a tomar algunas cartas en el asunto, más tarde puede darle cuenta a su jefe político. Es preciso que sepa hoy que a usted junto a sus colegas, le están asignando la del éxito, y del fracaso, del área de trabajo, de la cual forman parte Uds., Aunque no lo parezca, y no porque dude de su capacidad, son las pruebas las que desvelan su carencia profesional.
En fin, mi más sincera enhorabuena por segunda vez te lo digo, a los señores aludidos, por fin, se dieron cuenta de su incompetencia.
Para comunicarse con eficiencia ustedes deben tener confianza, la cual se logra mediante un ambiente en el cual existe realmente un buen entendimiento entre el político y el funcionario, sin olvidar para quien trabaja que es para el contribuyente.
Publicado en el periódico TRAFALGAR INFORMACIÓN el día 04/042008

Juan M. dijo
Soy afiliado a CC.OO. , no he hecho la huelga no porque crea que no es justa o que las medidas del gobierno están bien, no.... sino porque no me da la gana de seguir las directrices de la actual e incompetente dirección de confederal y federal de CC.OO., que haciendo caso omiso a las advertencia que los que están en los centros , de los dirigentes sensatos les han hecho se han empeñado en este baile de carnaval con el Gobierno de mírame y no me toques... que vergüenza, hace tres meses el mejor acuerdo de la historia y hoy con rebaja y la cabeza gacha... Que vergüenza… y los que no la tienen, claro ni dimiten ni nada… normal llegaron al poder como llegaron, no lo van a soltar ahora… ¿Donde estará Hidalgo?
8 Junio 2010 | 03:41 PM