EL TIEMPO DE LA VIDA.
¿Qué es la vida? ¿Qué es vivir la vida?
Hace días cumplir más días, y hace días cumplí más años, cumplí tantos que los conté, si conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de lo que he vivido, es decir, que de aquí, en adelante, me queda bastante menos tiempo de vida de lo que he vivido hasta hora…
Y la verdad sea dicha, cuando me di cuenta que este royo de la vida es así, y no de otra manera, por mucho que diga los que dicen mucho, que después no dicen nada, me acojoné…,
Mi expresión fue y no miento, “coño” me queda menos tiempo que un caramelo en la puerta de un colegio. Me sentí un poco decepcionado, hasta tal punto que la boca, los labios, la garganta se quedo tan seca como los ex-arroyo de mi pueblo, medaba la impresión que avía desaparecido hasta el gaznate…
Me senté en una silla respaldándome en la pared de cocina, hablando con mi señora, y mirando hacia la lacena, vi como reflejaba algo me levanto y es un paquetillo de caramelo, de mi sobrino…
Y me vuelvo a sentar y empiezo ha comer caramelos con tanta prisas que creía que me faltaba tiempo para comérmelos esos caramelos que mi sobrino había dejado.
Mi esposa me dice no comas tantos caramelos te van asentar mal, y pronto vamos a comer.
Me di cuenta, que a pesar de los años, queda algo en mí, de aquel niño que fui.
Y dejo de comer caramelos y me preparo para sentarme a la mesa pero en mi mente están esos caramelos que mi sobrino dejo, que tan buen sabor se me quedo, se apodero de ese viejo palada, a pesar de que me avía lavado la boca para quitarme ese gustillo dulzor, que se fue del paladar pero no de mi mente, que recordó ese sabor olvidado ya.
Cuando termino de comer, me siento un ratillo para escuchar las noticias que siempre son igual, lo que sellaba uno y lo que coger el otro, y como sube el paro cada día mas, pues me inquieta tanto que busque una cadena de deporte y allí me que de viendo los deporte y con la mente puesta en los caramelos.
Me siento como si de un chiquillo se tratara, y empiezo de nuevo a comer caramelo,
Si en los primero me di un señor atracón, ya después empezer a comérmelos despacio pues una suave tristeza, desconsuelo, abatimiento, desánimo, añoranza, melancolía, meditación, recuerdo, se apoderan de mi. Pues aprecio que quedan pocos caramelos, como años de vida. Y en piensos a catarlos, a paladearlos, a degustarlos, a deleitarlos, a gozarlos, a saborearlos, tan espaciosamente, y perezosamente, con que lentitud saboreaba esos caramelos que paresia que ganaba vida, y a la vez recorriendo toda la boca, paulatinamente y queriéndole sacar tanta sustancia de dulce vida, como me sea posible.
Comprendí que ya se termino el tiempo para bregar con mediocridades como la envidia, los rencores o los celos.
Comprendí que ya se termino el tiempo para aguantar absurdos elementos que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido. Siguen con el rencor, rivalidad, asía las persona.
Comprendí que aún me siguen importunando los envidiosos que tratan de infamar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, capacidades y logros, o quizás solo quizás ese minúsculo protagonismo que suelen tener los legatarios.
Como dijo no se quien, pero fue algún talento de la antigüedad. No vivas de fotos amarillas…
Comprendí que es triste no tener adictos, pero más triste debe ser no tener disconformes, porque quien discrepante no tenga, señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien.
Comprendí que el tiempo que vivimos es el tiempo que sabemos disfrutar, los momentos plenos, los momentos intensos... hagamos que sean esos los que abunden, puesto que seguramente no merece la pena enredarnos en rutinas inútiles que nada nos aportan, o en enfados sin sentido, o en palabras hirientes a las que les responderán otras palabras más hirientes y que luego acabarán como minutos, horas... perdidos en el vacío.
Hagamos que, cuando ya no estemos aquí, alguien pueda contar cuánto tiempo hemos vivido realmente... y sonría.
Comprendí que cuando uno disfruta intensamente de algo, es cuando realmente esta viviendo, en esta “vida” llena de laberintos, confusiones, complicaciones, enredos, embrollos, marañas, líos, y muchas dificultades. El resto del tiempo, en la mayoría de los casos son sufrimiento, angustia, amargura, desconsuelo, ansiedad, pesadumbre, consternación. Esta “retahílas” son evidentes y poco o nada tienen que ver, con lo que yo creo que es la Vida. Si analizamos lo que nuestros talentos, confirma como sinónimo de vida, comprenderemos que no voy muy mal encaminado. Porque la existencia, la savia, la subsistencia, la duración, los lapso, la sustancia, esta más al lado de la vida que del desconsuelo.
Comprendí que para que nuestros legatarios sepan el tiempo que vivió su progenitor lo mejor y más claro es escribir, en un cuaderno y anote en el, lo qué disfruto…, y cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Cómo cuando conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana, dos un mes, dos? ¿Tres semanas y media? Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?
¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? ¿Y el casamiento? ¿Y el viaje más deseado? ¿Y el encuentro con la mamá…? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones? ¿Horas? ¿Días?…
Así vamos anotando en el cuaderno cada momento, cada gozo, cada sentimiento pleno e intenso... y cuando alguien se muere, abrir su cuaderno y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ése es, el único y verdadero tiempo vivido."
Siempre hay que tener presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años…
Pero lo importante es no cambia, nuestra fuerza, la convicción no tiene edad, no hay que dejar corroe el arma que hay en nuestro interior.
Vives y deja vivir… y nos jodas tanto a tú prójimo…
Publicado en el periódico TRAFALGAR INFORMACIÓN el día28/03/2010
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nofler dijo
muy buena reflexión, saber disfrutar cada instante alarga la vida y saber que lo disfrutas es la felicidad que tantos buscan y no encuentran.
Disfruta amigo y felicidades, ya sabes: "y que cumplas muchos más!!!!"
4 Junio 2010 | 11:02 AM