!EL SUEÑO DE UN PUEBLERIN
"PERO AHORA ¿QUÉ PASA? EN CONIL... AQUÍ NO HAY QUIEN PUEDA DORMIR SIN QUE UNA TRIBU LLEGADA DE ALGUN LUGAR DE ESTE REDONDO MUNDO, TE DESPIERTE A MEDIA NOCHE PORQUE ELLOS ESTÉN DE VACACIONES, O PORQUE SE HAN TOMEDO ALGUNAS COPITAS DE MÁS Y DE MÁS..."
“Ahora que estamos reunido en verano y tranquilos, vamos a soñar despiertos o durmiendo, pues el lugar, el ambiente, nos incita a la tranquilidad, al sueño, al descanso, al bienestar.”
Por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas, y en Conil en verano se duerme de maravilla. (“Por los cojones, y un palito…”)
Es lo que decía una canción que de niño yo cantaba, cuando los maestros nos llevaban de excursión, a la playa, o al campo.
Es verdad, en este hospitalario pueblo, en este gran pueblo donde los haya se dormía a la luz de la luna en cualquier sitio, sin que nadie te molestara.
Se respetaban el descanso, el trabajo, y a las personas por encima de todo.
Pero ahora ¿qué pasa? aquí no hay quien pueda dormir sin que una tribu llegada de algun lugar de este redondo mundo, te despierte a media noche porque ellos estén de vacaciones, o porque se han tomado algunas copitas de más, y de más…
Y eso que hoy la juventud está más preparada que en aquellas fechas, hay bastante más universitarios que en antaño… se supone que están más preparados, bastante más que en aquellos tiempos de tranquilidad, buena costumbre, convivencia social excelente, y respeto hacia los demás, y por supuesto a los que peinan canas, a nuestros mayores…
¿De que les sirven la preparación? O mejor dicho, ¿para qué están preparados? ¿O tiene algo que vez con que España sigue en un mediocre puesto 31 en el Informe Pisa?
Y ahora para quitar el gusto a este descontrol, aparecen los del programa televisivo Callejeros, prensa amarilla, no rosa, ¿para que? O ¿por qué? ¿Cuál es el fin? Dar a conocer a los pocos que no lo conozcan el salvajismo nocturno que hay en este pueblo, es decir, alicatar las miserias de ésta, la casa de todos los Conileños, que dicho sea de paso, es donde todos los nocturnos de los pueblos colindantes se toman la penúltima copa ¿Por qué será?... un poquito de por favor… “hombres”…
Modestia aparte pero ante esta realidad que acabo de escribir en este artículo, voy a seguir intentando dormir a pesar de ser las tres de la tarde, voy a intentar soñar, pues la tribu está durmiendo a la luz del sol, pues ellos viven, disfrutan, y joden, a la luz de la luna o al alba… en fin, media vuelta y a dormir que es por la tarde…
“Vivo en el pueblo de la tranquilidad, vivo en un pueblo blanco y bañado por un océano y sin ruido me veo que soy de los pocos afortunados de esta España del ruido.
Vivo en una casa sin ruidos, en un pueblo lleno de gente, donde el único ruido que podías oír era el de los perros ladrando por la noche si había algún extraño merodeando por el pueblo.
Un pueblo sin bar (parece mentira, pero es verdad). Un pueblo donde los niños siguen pudiendo jugar en la calle, (parece mentira pero es verdad). Donde las puertas de las casas siempre están abiertas, para recibir al visitante, (parece mentira pero es verdad).
Un pueblo donde cada niño tenía su cabaña, donde sigue sin haber polución, donde todos nos conocemos, donde cada casa tiene el nombre de la familia, donde no se construyen nuevas urbanizaciones incómodas, donde nadie se vende su casa, donde a nadie le quitan su casa, donde nadie quiere lo que no es suyo, donde la naturaleza se puede oler, tocar, sentir y vivir. ! Joder, vivo en Conil. ¡
Hay gente de la ciudad que no lo entiende, se pregunta cómo se puede vivir en un pueblo sin bares nocturno. Dónde el coche no se utiliza para todo, donde no hay ruido, donde no hay estrés… Para los que no lo entienden es muy fácil… Señores esto es vida,
esto es el placer de poder hacer lo que quieras sin que nada ni nadie te moleste o te diga
lo que tienes que hacer. Pues no molestas a nadie. “Que quiero hacer una cabaña en el bosque, la hago (no hay zonas verdes, todo lo es)”.
Todo este sueño se acabó cuando aparece por debajo de la ventana de mi dormitorio un elemento con un escape libre en la moto… ¡Aquí no se puede disfrutar de lo bueno ni en sueño… ¡
Volvemos a la cruda y dura realidad…
Este artículo es una queja de todo el sentir de un pueblo, hacia una misma acción, el ruido.
Pero ante tal apoyo popular, poco visible, pero sí está, le daré el toque pluralista que
esta moderna sociedad política, nos permite a todos, y por supuesto a los que creemos
en la democracia, pero no en los dictadores, rencorosos y vengadores del presente, que guardan para el futuro… ¿Qué dijo… fulano en el pasado…?
Una vez explicado la ventaja de vivir en una sociedad plural, hay que decirles a las
autoridades locales, autonómicas y nacionales con competencia en esta materia del ruido incomodo, fuera de lugar, que jode un montón.
Que se puede entender que las autoridades locales son, en la mayor parte de los casos, las responsables directas de la situación. Sin embargo, también lo son las autonómicas y las nacionales en aquellos aspectos de la misma que, por razón de la materia o por tener consecuencias de orden público, caen bajo sus respectivas responsabilidades.
Podríamos, o quizá deberíamos, haber formulado quejas separadas para cada una de estas administraciones y autoridades por hechos distintos y más concretos que los que a continuación resumo. Pero hubiera resultado una serie casi interminable de quejas que responderían todas ellas a un mismo patrón: inacción casi absoluta y consiguiente vulneración sistemática e impune de los derechos fundamentales de miles de ciudadanos de este maravilloso pueblo de España.
Los principales ruidos… y…, en nuestra ciudad proceden de tres tipos de fuentes:
Motos con el tubo de escape modificado intencionadamente para producir más ruido del autorizado, y los coches-disco…
"Botellon" callejero o en cada piso de negro alquiler, "movida" como es denominada aquí habitualmente.
Establecimientos, tanto de ocio como comerciales o industriales, que incumplen la normativa vigente.
Y… los “latiguillos” que emplean las autoridades de forma constante como excusas para no hacer frente a sus responsabilidades:
"La necesidad de hacer compatible el derecho al descanso con el derecho al ocio”
"La falta de recursos humanos y materiales"
"La falta de colaboración de otras autoridades”
"La imposibilidad de resolver los problemas por métodos más sencillo, simplemente policial”
Me temo que estamos perdidos. Si se quiere acabar con el ruido se puede acabar. Pero para ello se necesita voluntad política. Los políticos, y no solo los municipales, podrían desarrollar una cruzada antirruido, semejante a la del antitabaco, pro abortista, la píldora del día después… u otras que tal, pero eso significa ser impopulares, lo cual casi ningún político está dispuesto a ser.
¡Ea! Dicho queda… seguiremos jodiéndonos con el ruido… y demás…
Lamento mi pesimismo. Es la edad… perdón “D. Ruido…”
Publicado en el periodico TRAFALGAR INFORMACIÓN el día 07/08/ 2009
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Jorge. dijo
Yo tengo que estar a las ocho de la mañana en mi trabajo. No puedo estar pendiente de que se termine una juergas de unos veraneante, que la mayoría lo único que traen al pueblo es mierda y ruido, trasnochado, y asta el culo de todo. Eso no se puede permitir, y menos en el centro del pueblo.
23 Marzo 2010 | 08:45 AM