Con este rollo llamado crisis financiera de nuestros días, lo único que hay de cierto es que hoy estamos cien mil millones de veces más endeudados que nunca. España está hoy en un nuevo período muy preocupante, por causa de un sistema económico de diseño, llamado crisis, que “tuvo” sus inicios en el disfraz de las hipotecas, del préstamo, y esta alcanzando tal volumen, que está haciendo caer, todo lo que diseñaron los capitalistas, para que el invento sea creíble.
Como si la economía de un país fuera una montaña rusa, que sube y baja cuando a la prima, le salga del “coño”, que por cierto, no hay quien la conozca. Hoy en día se puede saber el tiempo que hace en la Luna, Júpiter, o Saturno… pero era imposible evitar esta crisis, que llegó sin darnos cuenta, ¿Quién se va a creer este rollo patatero de los usureros acaudalados?… Hoy, como sabemos, el carro económico va en declive, porque así lo han diseñado.
Ya nos acostumbramos a usar la palabra ‘crisis’ al describir la situación económica actual. Para entender el origen de esta contracción de los mercados es necesario desenredar una verdadera madeja de factores, diseñada para la confusión.
Hace unos días recibí un correo de una persona que quería contarme cómo le iba a un querido amigo en común que, sin ser Botín, Rajoy, Guindos o Montoso, y por supuesto ni Zapatero, se ha metido en toda la vorágine, pero eso sí, Pepito, por lo menos, lo explica para que se entienda.
Pepito, es el propietario de un bar en Cádiz, que lo ha comprado con un préstamo bancario. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, muchos de los cuales son criaturas en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.
Nota: Pero en realidad, no le entra en caja ningún dinero físico.
Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar se empieza a llenar de más clientes.
Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Pepito decide aumentar los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad. El margen de beneficios aumenta rápidamente.
Nota: Pero en realidad, es un margen de beneficios virtual, ficticio; la caja sigue estando vacía de ingresos.
Un empleado del banco más cercano, muy emprendedor, y que trabaja de director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar la cantidad del préstamo a Pepito. El empleado del banco no ve ninguna razón para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su devolución las deudas de los clientes del bar.
Nota:¿Vais pillando la dimensión del castillo de naipes?
En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios en "bebida-bonos", "alco-bonos" y "vomita-bonos" bancarios. Estos bonos pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen estos bonos, ni siquiera si tienen alguna garantía o no. Pero como los precios siguen subiendo constantemente, el valor de los bonos sube también constantemente.
Nota: El castillo de naipes crece y crece y no para de crecer, pero todo es un camelo; no hay detrás solidez monetaria que lo sustente. Todo son "bonos", es decir, papelitos que "representan" tener valor siempre y cuando el castillo de naipes se sostenga.
Sin embargo, aunque los precios siguen subiendo, un día un asesor de riesgos financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que, por cierto, despiden pronto a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de demandar a Pepito el pago de su préstamo bancario; y Pepito, a su vez, exige a sus clientes el pago de las deudas contraídas con el bar.
Pero, los clientes no pueden pagar las deudas.
Pepito no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota.
Nota: Y Pepito pierde el bar.
Los "bebida-bonos" y los "alco-bonos" sufren una caída de un 95% de su valor. Los "vomito-bonos" van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.
Las compañías que proveen al bar de Pepito, que le dieron largos plazos para los pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir, se encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en bancarrota, y el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra compañía de la competencia.
Nota: Porque los proveedores de vinos y cervezas también le fiaban a Pepito, creyendo que estaban seguros de que cobrarían con creces al cabo del tiempo. Como no han podido cobrar dado que el dinero no existe, la deuda de Pepito se los ha comido a ellos.
El gobierno interviene para salvar al banco, tras conversaciones entre el presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.
Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo impuesto muy elevado que pagarán los abstemios.
Nota: Que es lo que de verdad ha pasado. Con los impuestos de los ciudadanos inocentes, los gobiernos han tapado el agujero financiero creado por la estupidez de los bancos.
